Como comprar una casa y obtener la mejor hipoteca

como encontrar la mejor hipoteca

En los últimos tiempos, acceder a una casa en alquiler se está volviendo cada vez más difícil. Al aumento de precios de alquiler, se suma un endurecimiento de las condiciones en los contratos. Es habitual que los caseros quieran asegurarse el pago del alquiler, y se pide cada vez más garantías: presentar nóminas, declaraciones de renta, etc.

Ante éste panorama, comprar una casa puede ser una buena alternativa. Los requisitos pueden ser un poco  más restrictivos que en un alquiler, pero merece la pena.  Ayuda al ahorro, ya que el dinero de hipoteca te ayuda a pagar no sólo los intereses, sino el inmueble. Además, actualmente los intereses están muy bajos, por lo que la cuota actualmente es más asequible.
Sin embargo, un mal historial puede dificultar la obtención de una hipoteca, pero puede haber opciones. Sin embargo, antes de concentrarte en la búsqueda de una vivienda, determina su presupuesto y revisa sus informes de crédito para conocer tu historial crediticio y hasta qué cantidad te podría conceder un banco, en función de tus ingresos y tus gastos habituales.

Ya te has decidido. Estás emocionado y preparado para comprar una nueva casa, pero hay un problema: tienes mal historial crediticio.

Un banco o una entidad de préstamo va a examinar  detenidamente tu situación financiera y tu crédito al revisar tu solicitud. Una baja relación entre deuda e ingresos puede ayudarte a negociar mejores condiciones en tu préstamo. Pero si no es tu caso, es posible obtener una hipoteca.

Sin embargo, deberás sopesar cuidadosamente tus opciones si no tienes prisa por comprar. Incluso si encuentras una entidad dispuesta a darte un préstamo, los pagos mensuales podrían ser tan altos que tiene más sentido alquilar mientras mejoras tus finanzas.

1. Determina cuánto podrías pagar por una casa.

Saber cuánto podrías pagar por una casa te permitirá concentrar tu energía en la compra de vivendas dentro de tu presupuesto.

Comencemos calculando tus cuentas.

  • Tus ingresos mensuales totales antes de impuestos.
  • El total de los pagos mensuales de tus deudas, como los créditos para automóviles o tarjetas de crédito, además de  los gastos de agua, luz, teléfono.
  • Importe ahorrado para la entrada. Hay que tener en cuenta que un banco no te va a conceder el 100% del coste de tu vivienda. Es necesario que ahorres al menos un 20% del importe total de tu vivienda más un 15% aproximado en gastos de formalización de hipoteca, notarías, etc.

Relación entre la deuda e ingresos.

Los dos primeros factores comentados pueden ayudarte a determinar tu capacidad de endeudamiento.  Es importante conocer tu capacidad de endeudamiento porque de ahí los bancos pueden determinar el importe del préstamo y la cuota que podrías pagar. Normalmente, se suele estimar que la capacidad de endeudamiento está entre un 30 y un 35% de tus ingresos, aunque dependiendo de la entidad podría ser superior.

Comprensión de la relación entre deuda e ingresos

Relación entre gastos de vivienda e ingresos.

La relación entre los gastos de vivienda y los ingresos es también importante. Apunta tus gastos de vivienda habituales,  incluyendo pagos de préstamos, impuestos, seguros y pagos mensuales y   divídelos por tus ingresos totales antes de impuestos.

La media de esta proporción es del 28 por ciento o menos, pero, de nuevo, hay excepciones.

Ten en cuenta los costes de formalización de hipoteca al calcular un pago inicial, ya que pueden afectar la cantidad a pagar por la misma. Estos costes pueden estar entre el 10 y el 15 por ciento del precio de compra.

2. Revisa tu historial crediticio.

El historial crediticio es un factor importante para negociar la tasa de interés de tu préstamo hipotecario. Es conveniente revisar tu historial crediticio y si estás en ficheros de morosidad, como Asnef. Pedir un informe de tu inclusión en dichos ficheros es gratuito.

Busca errores, como recibos que no te pertenecen o pagos atrasados que no hayas pagado. Puedes reclamarlo y si se elimina, tendrás más facilidades para acceder a una hipoteca de vivienda.

Muchas entidades de crédito te pondrán más trabas si tienes este tipo de incidencias. A veces se incluye a personas en ficheros de morosos como ASNEF por recibos de contratos con servicios que ya no se estaban realizando, por tanto es recomendable reclamarlos y eliminarlos antes de acudir a tu banco.

Cómo disputar un error en su informe de crédito (*enlace)

3. Pídele a alguien que te avale.

Si crees que no vas a alcanzar los requisitos para que te aprueben una hipoteca de vivienda, una opción puede ser que una persona con una mejor situación financiera te ayude. Puede ser alguien de tu familia, o alguien con quien tengas mucha confianza, ya que el contrato de hipoteca también lo va a firmar él, y se responsabilizará de su pago.

La entidad prestadora puede examinar el historial crediticio e ingresos del avalista como parte del proceso de solicitud de hipoteca.

Has de tener en cuenta, que al avalar un préstamo normalmente se responde por un % de la hipoteca del mismo, y en caso de impago el avalista se hace legamente responsable del pago de las cuotas.

4. Compara las condiciones de diferentes préstamos.

Antes de contratar un crédito hipotecario, es recomendable comparar al menos con tres entidades financieras, y te quedes con la que mejor se ajuste a tus necesidades. En la actualidad existen hipotecas a un tipo de interés fijo, que son las que más se están ofertando. Estas hipotecas en apariencia pueden ser mas ventajosas, pero es recomendable comparar entre ellas esas hipotecas e hipotecas de interés variable, que actualmente están a un tipo muy bajo pero que en el momento de subir el Euribor pueden darte algún pequeño susto. Existen multitud de simuladores de hipotecas en las páginas de los bancos que pueden ayudarte.
Es recomendable acudir a diferentes entidades y que te hagan una valoración, y apuntes todo para que puedas comparar cómodamente. Fíjate sobre todo en cuánto vas a pagar de intereses durante el periodo de duración del préstamo, el periódo de amortización, y los gastos de formalización.

Además de los gastos de formalización e intereses, es posible que el banco te exiga el pago de un seguro que cubra el pago en caso de enfermedad o deceso. Además, la mayoría de las entidades exigen que el cobro de la nómina se realice en su banco, además de la domiciliación de los recibos. Deberás tenerlo en cuenta para tomar tu decisión.

 

En resumen
Un mal historial de crédito puede dificultar la obtención de una hipoteca, pero no te rindas.

Antes de concentrarte en la búsqueda de una vivienda, determina tu presupuesto y revisa tu historial crediticio.

Si comprar una casa está fuera de tus posibilidades actuales, considera hacerlo cuando tu historial crediticio mejore. Si de todas maneras quieres comprar, solicita a alguien que te avale y compara entre las diferentes ofertas de préstamo, intereses y condiciones.

Si ha decidido que todavía tiene sentido comprar una casa ahora, considere los beneficios y riesgos de pedirle a alguien que firme conjuntamente y compare las opciones y tasas de préstamo de diferentes prestamistas hipotecarios y programas del gobierno.

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